jueves, 9 de abril de 2015

Educación para la salud
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS,1998), la Educación para la Salud es “cualquier combinación de actividades de información y de educación que lleve a una situación en la que las personas deseen estar sanas, sepan cómo alcanzar la salud, hagan lo que puedan individual y colectivamente para mantenerla y busquen ayuda cuando la necesiten”.
En otras palabras es un proceso de comunicación interpersonal dirigido a propiciar las informaciones necesarias para un examen crítico de los problemas de salud y así responsabilizar a los individuos y a los grupos sociales en las decisiones de comportamiento que tienen efectos directos o indirectos sobre la salud física y psíquica individual y colectiva. Esta toma de conciencia no surge espontáneamente en las personas; debe propiciarse a través de espacios de discusión y reflexión sobre los problemas que más los afectan. Por lo tanto, la misión de Educación para la Salud es crear estos espacios y convertirse en instrumento imprescindible para el desarrollo de estilos de vida saludables incorporando conductas favorables a su salud.
Derecho a la salud (OMS)
“El mundo necesita un guardián de la salud mundial, un custodio de valores, un protector y defensor de la salud, incluido el derecho a la salud”.
- Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS
El derecho a la salud significa que los gobiernos deben crear las condiciones que permitan a todas las personas vivir lo más saludablemente posible. Esas condiciones incluyen la disponibilidad garantizada de servicios de salud, condiciones de trabajo saludable y segura, vivienda adecuada y alimentos nutritivos. El derecho a la salud no debe entenderse como el derecho a estar sano.
El derecho a la salud abarca cuatro elementos:
·         Disponibilidad. Se deberá contar con un número suficiente de establecimientos, bienes y servicios públicos de salud, así como de programas de salud.
·         Accesibilidad. Los establecimientos, bienes y servicios de salud deben ser accesibles a todos. La accesibilidad presenta cuatro dimensiones superpuestas:
1.    No discriminación
2.    Accesibilidad física
3.    Accesibilidad económica (asequibilidad);
4.    Acceso a la información.
·         Aceptabilidad. Todos los establecimientos, bienes y servicios de salud deberán ser respetuosos de la ética médica y culturalmente apropiados, a la par que sensibles a los requisitos del género y el ciclo de vida.
·         Calidad. Los establecimientos, bienes y servicios de salud deberán ser apropiados desde el punto de vista científico y médico y ser de buena calidad.
Al igual que todos los derechos humanos, el derecho a la salud impone a los Estados Partes tres tipos de obligaciones:
1.    Respetar. Significa simplemente no ingerir en el disfrute del derecho a la salud (“no perjudicar”).
2.    Proteger. Significa adoptar medidas para impedir que terceros (actores no estatales) interfieran en el disfrute del derecho a la salud (por ejemplo regulando la actividad de los actores no estatales).
3.    Cumplir. Significa adoptar medidas positivas para dar plena efectividad al derecho a la salud (por ejemplo, adoptando leyes, políticas o medidas presupuestarias apropiadas).
Según la Observación general mencionada, el derecho a la salud también comprende «obligaciones básicas» referentes al nivel mínimo esencial del derecho. Aunque ese nivel no se puede determinar en abstracto porque es una tarea que corresponde a los países, para guiar el proceso de establecimiento de prioridades se enumeran los siguientes elementos fundamentales:
Entre esas obligaciones básicas figuran las siguientes:
Servicios esenciales de atención primaria de la salud
ü  Alimentación esencial mínima que sea nutritiva
ü  Saneamiento
ü  Agua potable
ü  Medicamentos esenciales.
Otra obligación básica es la de adoptar y aplicar una estrategia y un plan de acción nacionales de salud pública en los que se tengan en cuenta las preocupaciones en materia de salud de toda la población. Esa estrategia y ese plan deberán elaborarse y examinarse periódicamente a través de un proceso participativo y transparente; deberán incluir indicadores y bases de referencia que permitan vigilar estrechamente los progresos realizados; y deberán prestar especial atención a todos los grupos vulnerables o marginados.

Los Estados Partes deben adoptar medidas para avanzar hacia la realización del derecho a la salud de conformidad con el principio de realización progresiva. Esto significa que deberán adoptar medidas deliberadas, concretas y específicas hasta el máximo de los recursos de que dispongan. Esos recursos incluyen aquellos proporcionados por el propio Estado y los procedentes de la asistencia y la cooperación internacionales. En este contexto, es importante establecer una distinción entre la incapacidad de un Estado Parte de cumplir sus obligaciones contraídas en virtud del derecho a la salud y la renuencia a cumplirlas.

Derecho a la salud en México
Nuestra Constitución define la protección de la salud como un derecho, aunque se hizo de forma tardía. En la Constitución de 1917 se había entendido originalmente la idea de protección a la salud asociada con las prestaciones de seguridad social de la clase trabajadora, es decir, no como derecho para todos los mexicanos, sino sólo para los trabajadores y su familia. 
A diferencia del derecho a la educación, que tiene un artículo dedicado exclusivamente al tema, el derecho a la protección de la salud se encuentra dentro del artículo 4 de la Constitución, donde también se define el derecho de los mexicanos a trabajar en la profesión que les interese, siempre y cuando sea lícita. En el mismo artículo se había incorporado anteriormente la igualdad jurídica entre hombres y mujeres, la libertad de escoger el número y tipo de esparcimiento de los hijos, así como la obligación paterna de cuidar a los hijos. Se irían agregando después el derecho a la vivienda, a un medio ambiente limpio y los derechos de la niñez.
El derecho a la protección de la salud no está definido con la claridad ni otorgado con la calidad de universal y obligatorio de que goza el derecho a la educación. Es en la Ley General de Salud de 1984 donde se explican con cuidado las modalidades del acceso a la protección que tienen los individuos, aunque, al igual que todos los derechos sociales en México, nunca se excluye la capacidad, de quien lo puede pagar, de obtener un mejor servicio en el mercado. Es hasta las reformas de mayo de 2003 que se define mejor cómo proveer una protección social en salud más claramente abierta a todos, con el llamado Seguro Popular.
El objetivo de la reforma que incorporó el derecho a la protección de la salud en la Constitución era, como se asienta en el dictamen de las comisiones que estudiaron la propuesta del Ejecutivo, "dar a todos los mexicanos la garantía de recibir atención médica acorde a sus necesidades y no acorde a sus recursos". La propuesta de reforma constitucional fue aprobada por 325 votos a favor, con una abstención y un voto en contra, aunque con algunas críticas durante el debate.

Definir derechos no los garantiza. El simple hecho de asignar por ley recursos tampoco los genera; no resuelve por sí mismo el problema, como a veces se piensa. Se trata de una ficción más, también propia del día de los inocentes. La Constitución está llena de buenos deseos. Ahora, incluso se ha puesto de moda incorporar en ley cuánto porcentaje del producto interno bruto (PIB), como objetivo de política de gasto, se debe emplear para cumplir con el deseo en cuestión, como es el caso de la educación. Esto no recauda, pero sirve de forma efectiva para la disputa política en la lucha por los recursos presupuestales, por definición limitados. Estos recursos adicionales, además, no están claramente sujetos a mejoras concretas en la provisión de esos derechos. Legislar derechos conjuntamente con recursos debería, en principio, promover reformas fiscales que financien los nuevos derechos, más que promover argumentos para cabildear una mejor tajada de un presupuesto fijo, pero éste no es nuestro caso. Todo aumento presupuestal debiera también estar asociado con una mejor y/o más amplia provisión del servicio público en cuestión.
El derecho a la salud lleva consigo una serie de condicionantes que llevaremos a cabo a lo largo de nuestra vida, estos pueden ser valores o tipos de higiene.
¿Higiene? ¿Qué es? Y ¿para qué sirve?

La higiene es el conjunto de conocimientos y técnicas que aplican los individuos para el control de los factores que ejercen o pueden ejercer efectos nocivos sobre su salud. La higiene personal es el concepto básico del aseo, de la limpieza y del cuidado del cuerpo humano. Sus objetivos son mejorar la salud, conservarla y prevenir las enfermedades o infecciones.
Se entienden como higiene los métodos que los individuos utilizan para estar limpios, como el uso de jabón, champú y agua. Pero también, para referirse a las relaciones interpersonales.
Limpieza, aseo de lugares o personas.
Hábitos que favorecen la salud.
Parte de la medicina orientada a favorecer hábitos saludables, en prevención de enfermedades contagiosas.

Reconocimiento, evaluación y control de aquellos factores y tensiones ambientales que surgen en el lugar de trabajo y que pueden provocar enfermedades, quebrantos de salud, quebrantos de bienestar, incomodidad e ineficacia de los trabajadores y los ciudadanos.

La higiene desde hace años…
El término se deriva de Higía, la diosa de la curación en la mitología griega.
La higiene y los cuidados comenzaron a ser una preocupación para el Estado a partir de la Revolución industrial, en la que se precisó sanear las fábricas, a partir del siglo XVII. En las ciudades portuarias como Buenos Aires surgió esta necesidad colectiva a partir de las malas condiciones de higiene del puerto, en el que abundaban ratas y todo tipo de enfermedades.
Gracias a los experimentos de Luis Pasteur que probaron la teoría germinal de las enfermedades infecciosas, las prácticas higiénicas cobraron suma importancia en las intervenciones médicas y la vida cotidiana de la población como sinónimo de salud.

A partir de mediados de la década de 1850 comenzó a adquirir importancia el movimiento "higienista", por lo cual muchas personalidades influyentes de la medicina en Argentina pasan al ámbito político; por ejemplo, Guillermo Rawson, político que llegaría a altos puestos; y, antes de finalizar el siglo, el doctor Eduardo Wilde. Ambos participaron activamente en las decisiones, transformaciones a nivel de estrategias de salud y con una alta participación en cuestiones nacionales argentinas. En países europeos, como Inglaterra, se dieron movimientos semejantes que comenzaron con la epidemiología, inaugurada por el estudio de John Snow sobre el cólera y el río Támesis, también a mediados del siglo XIX. En Estados Unidos, ya en la primera década del siglo XX, se inauguró el movimiento de Higiene Mental, que dio inicio a lo que luego se llamó salud mental mediante la acción de Clifford Beers, quien denunció las condiciones higiénicas de los hospitales psiquiátricos.
¿Existen acaso diferentes tipos de higiene?
Como ya se mencionó el concepto de higiene hace referencia a las técnicas que se encargan del control de los elementos que pueden resultar nocivos para los individuos en cuanto a su salud. El término hace referencia al cuidado y limpieza del propio cuerpo, otras personas o al ambiente en general.
Existen diversos tipos de higiene:
Higiene personal: es una actividad que es realizado por cuenta propia. Se realiza con el objetivo de conservar la limpieza de cualquier agente externo. Los productos generalmente utilizados son los jabones, shampoo, varios tipos de cremas, desodorantes, etc. Es elemental  el lavado de manos regularmente y  tomar baños diariamente.
La higiene personal es elemental para poder prevenir y conservar la salud, incluso mejora la calidad de vida. Un claro ejemplo de los inconvenientes por falta de higiene personal son las infecciones cutáneas.
Higiene escolar: tiene como objetivo concreto transmitir la importancia de la higiene en los más jóvenes. No solo está relacionada con la higiene personal si no que en gran medida está orientada al cuidado del ambiente. Intenta explicar ciertas regularidades y principios que sean útiles para que los niños desde la más temprana edad comprendan la importancia del aseo.
Higiene buco dental: es necesario utilizar los elementos requeridos, cepillo, pasta e hilo dental son esenciales. Es elemental dedicarle el tiempo necesario para que resulte eficaz. Es recomendado lavarse los dientes luego de comer.
Permite evitar enfermedades ligadas a las encías y prevenir caries. En los tiempos de sueño somos más susceptibles a que se forme placa bacteriana, es por ello muy importante lavarse los dientes antes de dormir.
Higiene alimentaria: este concepto integra todas las prácticas que deben utilizarse al entrar en contacto con los alimentos. Los alimentos son fuente de enfermedades y a su vez un buen lugar donde se reproduzcan varios tipos de bacterias, que pueden tener diversos tipos de consecuencias sobre las personas. Un ejemplo común son las intoxicaciones.

Algunas recomendaciones son hervir las verduras, cocinar las carnes, no dejar envases abiertos o a los productos alimenticios en el lugar que sea más idóneo.
¿Cuál es la higiene más importante?
Absolutamente todas ellas son importantes para la  salud pero sin duda alguna hay dos que destacan la higiene bucodental y la alimenticia.
Higiene bucodental
Los problemas y enfermedades odonto-estomatológicas más frecuentes debidos a una incorrecta o insuficiente higiene bucodental son:

·         Problemas y enfermedades dentales:
1.    Desarrollo excesivo de placa bacteriana y formación de sarro.
2.    Halitosis.
3.    Caries.

·         Problemas y enfermedades periodontales:
1.    Gingivitis.
2.    Periodontitis.
3.    Cáncer de boca.

El mejor modo de prevenirlas es una buena higiene bucodental y revisiones periódicas al odontólogo o al estomatólogo. Se recomienda que sean dos veces por año. También es relevante el control de la ingesta de determinados alimentos, especialmente aquellos que tienen un alto potencial cariogénico: azúcares, como la sacarosa o la glucosa.

Una buena higiene bucodental debería establecerse mediante la adopción de cuatro hábitos:
1.    El cepillado
2.    La limpieza con hilo dental
3.    El enjuague
4.    Visita periódica al dentista.

Alimentación
La alimentación para la salud  juega un papel clave de igual manera para la salud humana


La alimentación es la ingestión de alimento por parte de los organismos para proveerse de sus necesidades alimenticias, fundamentalmente para conseguir energía y desarrollarse. No se debe confundir alimentación con nutrición, ya que esta última se da a nivel celular y la primera es la acción de ingerir un alimento. La nutrición puede ser autótrofa o heterótrofa.
¡Peligro! Mala alimentación y sus consecuencias.
Algunos de las enfermedades que ocurren si no se lleva una buena alimentación son las siguientes:
Puesto que las niñas y las mujeres con frecuencia comen menos alimentos—y alimentos menos nutritivos—de los que necesitan, ellas tienen una mayor tendencia a enfermarse. Éstas son algunas de las enfermedades más comunes causadas por la mala alimentación:
  • ·         Anemia
Una persona que sufre de anemia tiene la sangre débil. Esto sucede cuando el cuerpo pierde glóbulos rojos más rápidamente de lo que los puede reemplazar. Puesto que las mujeres pierden sangre durante la regla, la anemia es común en las mujeres que se encuentran entre la pubertad y la menopausia. Más o menos la mitad de todas las mujeres embarazadas en el mundo están anémicas, puesto que necesitan producir sangre adicional para el bebé que está creciendo.
La anemia es una enfermedad seria. Aumenta la probabilidad de que la mujer contraiga otras clases de enfermedades y afecta su capacidad para trabajar y para aprender. Las mujeres anémicas corren un mayor riesgo de sangrar demasiado o incluso de morir durante el parto.

  • ·         Beriberi
El beriberi es una enfermedad causada por la falta de tiamina (una de las vitaminas B), la cual ayuda al cuerpo a convertir los alimentos en energía. Al igual que la anemia, el beriberi es más común en las mujeres que se encuentran entre la pubertad y la menopausia, y en sus hijos.
El beriberi ocurre con mayor frecuencia cuando el alimento principal es un grano al que se la ha quitado su capa de afuera (por ejemplo, el arroz refinado) o una raíz que contiene almidón, como la yuca.


Problemas causados por comer demasiado o por comer alimentos indebidos

Es más probable que una mujer sufra de presión alta, de enfermedades del corazón, de derrames cerebrales, de cálculos en la vesícula biliar, de diabetes y de algunos tipos de cáncer, si pesa demasiado o si come demasiada grasa. La gordura grave también puede causar artritis en las piernas y en los pies.
ü  Asegúrese de hacer suficiente ejercicio y empiece a comer más frutas y verduras. Éstas son algunas sugerencias para reducir la cantidad de comida no saludable en la dieta:
ü  Cocine con caldo o con agua en vez de mantequilla, manteca o aceite.
ü  Quite la grasa de la carne antes de cocinarla. No coma el pellejo del pollo o del pavo.
ü  Evite comer bocadillos procesados que contengan mucha grasa, azúcar o sal, como las papas fritas, las galletas saladas y bebidas azucaradas como la Coca Cola.


  • ·        Diabetes
Las personas que sufren de diabetes tienen demasiada azúcar en la sangre. Esta enfermedad generalmente es más grave si comienza cuando la persona es joven (diabetes juvenil). Sin embargo, es más común en las personas mayores de 40 años que son gordas.

Unos buenos hábitos alimenticios y una alimentación balanceada pueden hacer milagros ;)
Come frutas y verduras todos los días, es recomendable comer al menos dos platos de verduras y tres de frutas de distintos colores al día porque contienen un alto contenido en antioxidantes que ayudan a prevenir enfermedades de corazón y diversos tipos de cáncer porque contienen fibra que favorece la digestión y ayuda a eliminar el colesterol de la sangre. Además ayuda a prevenir la obesidad
Come legumbres al menos dos veces por semana, éstas pueden reemplazar a la carne aportando menos grasa, si se comen con cereales como arroz, mote ó fideos. Contienen proteínas, minerales y vitaminas. Contienen fibra que ayuda a bajar los niveles de colesterol
Come pescado mínimo dos veces por semana ya sea al horno, al vapor o a la plancha porque el pescado contiene proteínas y minerales tan buenos como la carne. Los pescados grasos como el jurel, salmón o atún contienen omega 3 que ayuda a disminuir el colesterol en la sangre previniendo enfermedades cardiovasculares.
 El pescado puede ser fresco, congelado o en conserva. En conserva prefiera los envasados en agua
Consume de 6 a 8 vasos de agua porque favorece la eliminación de toxinas del organismo y asegura su buen funcionamiento. Porque es un aporte natural para el cuidado de la piel.
Fuente: Guía Para una Vida Saludable – INTA